Consejos para padres de gemelos

Les preguntamos sus mejores consejos para futuros padres de gemelos. Estas fueron sus respuestas.

1. Calma y regularidad pueden ser la salvación

Sofie: ¡La calma es lo más importante! Si tú estás tranquilo, los niños también lo están.

Kim: Vivir de una forma estructurada nos ha ayudado mucho: siempre los limpiamos, les damos de comer, los acostamos, etc. a la misma hora.

Rowenna: ¡La regularidad funciona muy bien! Si das de comer a uno, da de comer al otro. Y también los acostábamos a la vez.

Judith: Siempre los hemos despertado, limpiado y dado de comer a las mismas horas.

Sharona: La comida, el baño, el cambio de pañal... siempre hacíamos las cosas a las mismas horas. Esto es lo que te permite estar más tranquilo entre una cosa y otra.

2. Dar de comer: ¿separados, al mismo tiempo, sobre una almohada, en una silla?

Sofie: Yo me los ponía a los dos en la falda, ¡así están muy cerquita de mamá!

Karen: Les damos de comer mi marido y yo a la vez, o bien cada uno con un bebé en la falda, o bien con ambos en las mecedoras, con uno de nosotros en el medio para darles los biberones. Cuando todavía eran demasiado pequeños para la mecedora, nos los poníamos al lado en el sillón, en una mantita enrollada. Así bastaba con una persona para darles de comer.

Aline: Yo les doy de comer por turnos. Le doy primero al primero que tiene hambre.

Linsey: Los ponemos en un Maxi Cosi a cada uno para darles de comer.

Kim: Siempre les dábamos de comer a la vez, así también se dormían al mismo tiempo.

Roxanne: Cuando les daba el pecho, usaba dos cojines de lactancia. Ahora los pongo cada uno en una mecedora y les doy el biberón al mismo tiempo.

Inge: Siempre les damos el biberón a los tres a la vez, es lo que nos resulta más cómodo.

Sharona: Todos los padres de gemelos deberían tener un cojín de lactancia para gemelos, ¡valen su peso en oro!

3. Cambiar el pañal

Sofie: A la hora de cambiar el pañal, tienen que esperar a que les llegue el turno. A veces a alguno hay que cambiarlo antes que al orto (se ríe).

Karen: ¡Por turnos, claro!

Aline: A veces uno tiene que esperarse un poco, ¡mamá solo tiene dos manos!

Kim: Siempre los cambiamos al mismo tiempo.

4. ¿Sabré distinguirlos?

Kim: Por supuesto, siempre sabes distinguir a tus hijos.

Rowenna: ¡Tengo un niño y una niña, así que no es tan difícil!

Inge: Yo tengo trillizos trivitelinos, así que son fáciles de distinguir.

5. ¿No se despiertan el uno al otro?

Karen: Ahora tienen casi un año y comparten habitación. Están tan acostumbrados el uno al otro que no se despiertan. Incluso si uno está despierto y empieza a «cantar» un poco, ¡el otro suele seguir durmiendo!

Kim: ¡Qué va! Se acostumbran el uno a los ruidos del otro.

Inge: Están muy acostumbrados el uno al otro y a compartir habitación. Se despiertan antes si nosotros abrimos con cuidado la puerta de su habitación que si el otro está llorando desesperadamente.

Judith: Los primeros meses durmieron en la misma cama, hasta que empezaron a quitarse los chupetes el uno al otro y a hacerse daño sin querer. A los 5 meses los pusimos cada uno en su cama, pero juntamos las camas para que pudiesen seguir viéndose y tocándose.

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